Una buena modalidad para conocer el Valle del Arriero y sus rincones es cabalgando al paso o al trote. Dependiendo de la experticie del jinete y la dificultad del sendero, la excursión podrá ser guiada por los arrieros disponibles. El Rio Tinguiririca es una de las rutas más extensas que permite entrar al Valle para luego llegar al caudaloso río. Para los más aventureros, la Cordillera de Los Andes es la cabalgata más extensa y te permitirá disfrutar un paisaje impresionante entre las montañas del lugar.